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Además de manadas...¡hay jaurías!
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Además de manadas...¡hay jaurías!

jueves 30 de mayo de 2019, 16:01h
La triste desgracia es que la intimidad de la mujer vale una mierda. Y es esa falta de respeto hacia la intimidad la que provoca desesperación y la urgente necesidad de no vivir, porque no ves la salida. Mientras la mujer vivía esta situación (esto es terrible), los compañeros de trabajo, no dudaban en exhibir su estupidez mental compartiendo intimidades de una mujer a la que todos los días veían, con la que todos los días compartían algún espacio.

¿Qué tendría el Príncipe Encantado que hacer si no tuviera que despertar a la Bella Durmiente? Simone de Beauvoir

Supongo que la bella durmiente despertó hace tiempo, el príncipe desencantado se convirtió en un machote y dedicó parte de su vida a hablar de cómo la bella durmiente era una mujer despechada que rechazó lo único que podía hacerla despertar al mundo: Su beso de amor. Desde entonces se dedica a demostrar al resto de príncipes lo guarra que es porque...

...se besa con todo el mundo. Lo puedo demostrar. Tengo imágenes. ¿Qué me impide compartir públicamente esas imágenes? ¿la moral? ¿el respeto? ¿Qué respeto, ni qué respeto cuando es ella la que se fotografía? Si no quisiese que la vieran, no haría eso ¿no? ¿Por qué la voy a tener que pedir permiso para compartir su vida? ¿No es ella la que la exhibe por ahí? ¿Por qué se pone minifalda cuando va a los toros, si a mí no me gusta? Está más guapa con la cara lavada y recién peiná ...

La triste desgracia es que la intimidad de la mujer vale una mierda. Y es esa falta de respeto hacia la intimidad la que provoca desesperación y la urgente necesidad de no vivir, porque no ves la salida. Mientras la mujer vivía esta situación (esto es terrible), los compañeros de trabajo, no dudaban en exhibir su estupidez mental compartiendo intimidades de una mujer a la que todos los días veían, con la que todos los días compartían algún espacio.

Estoy segura de que estas personas miserables estarán pensando que no era para tanto lo del suicidio. Que no lo hicieron con maldad. ¿No? Mentira. Lo hicieron sin pensar en pedir permiso, sin pensar en cómo se sentiría la mujer, sin ponerse en su piel, sin un gramo de empatía, sin una pizca de consideración. Lo hicieron porque sí, porque se lo merecía, y porque de paso nos hacemos unas pajas, nos echamos unas risas a su costa y así tenemos algo de lo que hablar en nuestra patética vida

Estoy pensando en la angustia de Verónica, en su impotencia, en su rabia, en su desesperación por no sentirse respetada, acompañada, escuchada, considerada... ¿Qué mierda de empresa es la que no activa inmediatamente el protocolo de Acoso Sexual ante esta situación? Pues una en la que lo más importante no es el bienestar laboral de las mujeres. Una empresa, como tantas otras, en la que somos un objeto que tenemos la obligación de trabajar más, de cobrar menos y de aguantar lo que sea para que nos sobre mes al final del sueldo.

Hace bastante que no escribía un artículo, pero este en concreto, lo hago para poner sobre la mesa que además de las manadas, ¡hay jaurías!.

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    Últimos comentarios de los lectores (1)

    3455 | Francesc Zamora Arnés - 30/05/2019 @ 20:54:49 (GMT)
    Terrible. Vergüenza. Tenemos tanto en que cambiar que un hecho como éste, que puede parecernos lejano, nos coloca delante del espejo escrutándonos...

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