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Borrell planta cara a las intoxicaciones sobre el Procés
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Borrell planta cara a las intoxicaciones sobre el Procés

jueves 28 de marzo de 2019, 17:19h
Apoyo mayoritario a Josep Borrell, ministro de Exteriores, ante su reacción durante una entrevista en la que se le aplicó el tercer grado con intoxicaciones permanentes sobre Cataluña, el Procés y los “presos políticos”, que en realidad no son sino “políticos presos” por incumplir la ley. El periodista inglés afincado en Alemania, Tim Sebastian, de la DW (Deutsche Welle News) en una entrevista televisiva que subscribía de antemano el relato independentista, utilizó tantas incorrecciones y mentiras en sus enunciados que Borrell acabó diciendo: “Stop”.

Se da la circunstancia de que Tim Sebastián es un veterano periodista inglés que trabaja en la DW, un canal alemán que emite en inglés para extranjeros residentes en Alemania. Su programa, Conflict Zone, se caracteriza por poner contra las cuerdas al entrevistado. Por regla general, Sebastián suele acudir bien documentado a su puesto de trabajo. Pero en esta ocasión, “también en algunas otras, ha sido criticado por dar más importancia a la forma que el fondo. Sin importar tanto la verdad contrastada. En esta ocasión, el periodista compró al completo el relato fantasioso difundido por toda Europa del independentismo catalán a través de sus embajadas y de un discurso que dura años”, señalan fuentes del entorno mediático alemán a quienes la postura del ministro español no les parece adecuada, pero entienden que con su gesto, ha conseguido dejar clara la postura de España e intentar poner fin a la intoxicación independentista en Europa. No es la primera vez que pasa algo similar en este programa.

Josep Borrell, ministro de Exteriores, ex presidente del Parlamento Europeo, catalán cosmopolita que se ha recorrido medio mundo en misiones diversas no sólo en estos nueve meses, sino con diferentes gobiernos socialistas anteriores, conocía de antemano la maniobra de acoso y derribo que el periodista Sebastian y su agresivo programa, pretendían llevar a cabo. Borrell sabía de antemano también que su cometido era desmontar las intoxicaciones separatistas sembradas durante todos estos años en Europa, en gran medida, por dejación de sus funciones del gobierno de Mariano Rajoy. Al periodista, para mantener la fidelidad y fama de su programa agresivo, le resultó más fácil aludir al viejo espíritu contra la falta de libertades del antiguo régimen español, lo que supone comprar el discurso secesionista. La difusión, de parte, de las escenas del Referendum del 1 de octubre también les han ayudado a devaluar la imagen de España.

Borrell se conoce al dedillo y con todo lujo de detalles el Procés catalán, así como los hechos y la inanición del Gobierno de Rajoy que lo han propiciado. Aquellos 6 y 7 de septiembre “cuando rompieron el Parlament” y el posterior Referéndum ilegal del 1octubre del 2017”, así como los pormenores de los actos de desobediencia por los que se juzga a diez miembros del Govern y de la Mesa. Por ello, durante la entrevista, primero con infinita paciencia comenzó a advertir al entrevistador de Conflict Zone, de que estaba manejando datos falsos y que por favor escuchara sus puntualizaciones.

El conductor del programa, no solo no pidió disculpas o intentó verificar los hechos que daba por buenos con vehemencia, sino que fue subiendo un tono de superioridad que dejaba a España a la altura de la época del franquismo y la persecución política del Régimen. Poco a poco, con interrupciones permanentes y sin escuchar las respuestas, se podía captar como la sangre del ministro iba hirviendo porque de nada servían las correcciones en defensa del Estado Español. Hasta que Borrell se plantó: “Esto no es un interrogatorio y usted no es un policía, está mintiendo continuamente”. “Stop”.

Borrell se levantó, se quitó el micrófono y salió del plató. Tras hablar con sus asesores unos minutos, volvió como gesto de cortesía a la cadena para acabar la entrevista. “La próxima vez formule las preguntas correctamente”, le dijo a Tim Sebastian. A lo que el veterano periodista que jamás da su brazo a torcer, contestó con la coletilla corporativa: “No estoy aquí para hacerle las preguntas que usted quiere”.

Una de las preguntas que más irritó al ministro español fue cuando Tim Sebastian le afeó que una abuela de 63 años estuviera arrestada y sola en una celda, acusada de rebelión por su papel como presidenta de la Mesa del Parlament, sin que hubiera hecho nada. Se refería a Carme Forcadell. Hombre, nada, nada, nada menos que propiciar y participar en una Declaración Unilateral de la República Catalana, tras la convocatoria de un Referéndum ilegal y farragoso con el que intentaron justificar sus actos y enfrentarse a los cuerpos de seguridad del Estado.

¿Es esa la imagen que el Gobierno de Madrid quiere mostrar al resto del mundo?, formuló el periodista de Conflict Zone. Respirando hondo y haciendo acopio de una paciencia que no es precisamente el fuerte del ministro español, ya que maneja los datos y detalles de todo el procés con una claridad proverbial, contestó: “Hubiera preferido que los jueces encontraran otra forma de evitar que los líderes catalanes evadan la Justicia española. Pero los juicios a Forcadell y los demás líderes independentistas catalanes son decisiones judiciales independientes. El juez ha decidido implementar esta medidas porque cree que es lo que tiene que hacer. [Como usted comprenderá] “yo no voy a decidir en lugar de los jueces en España”, contestó Borrell con un nivel de impaciencia y desagrado que iba en aumento.

El mantra mil veces repetido de que “están en la cárcel por sus ideas políticas, es una intoxicación premeditada que perjudica al prestigio de España. No es la primera entrevista en la que el ministro de Exteriores se ve obligado a desmentir y hacer pedagogía básica, utilizando el detalle de hechos fehacientes para explicar que las ideas no se persiguen en España. Recordando, por ejemplo, que se autorizan todas las manifestaciones independentistas. Detallando que existe un Parlament donde se expresan libremente las ideas, y a nadie se le lleva preso. Pero, cuando los miembros del Govern, desobedecen las leyes, desacatan a la autoridad y proclaman unilateralmente una independencia, están incumpliendo la ley. Y para eso están los jueces.

En esta línea, la vicepresidenta del Gobierno socialista, Carmen Calvo, ha apoyado al ministro asegurando que “un miembro del gobierno no puede dar por buenas cosas que no son verdad. No es verdad que estén en celdas por ideas, es falso”. Para la vicepresidenta la actitud de Borrell es perfectamente justificable porque con las mentiras en el enunciado de las preguntas,se va contra el prestigio de nuestra Justicia y de nuestra democracia. Un miembro del Gobierno tiene que decir hasta aquí hemos llegado. Borrell se lo puede permitir porque conoce muy bien lo que ocurre en Cataluña. No podemos decir que en Madrid la gente está condenada ideas, es mentira. Por sus hechos, “les tenemos que exigir que den cuenta ante la Justicia”. Al igual que la vicepresidenta todos los dirigentes socialistas a los que se ha preguntado sobre el caso han dado su apoyo manifiesto a la postura de Borrell.

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    Últimos comentarios de los lectores (1)

    3241 | Paul Gerbrecht - 29/03/2019 @ 02:18:27 (GMT)
    ¿Sabe si el irascible señor Ministro se tomó un ibuprofeno después de la entrevista para tratar su patético estado de nervios? Al fin y al cabo, sabemos por sus comentarios pseudomédicos que en el Gobierno no hay mejor experto en antiinflamatorios que el mismísimo "catalán cosmopolita", como dice Vd.

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