lahoradigital.com
Macri en la recta final de su mandato
Ampliar

Macri en la recta final de su mandato

martes 05 de marzo de 2019, 12:17h
El presidente argentino Mauricio Macri abrió su último período legislativo en un año electoral en el que aspira a la reelección con la economía al rojo vivo.

Si el presidente argentino Mauricio Macri tenía aún alguna duda de cuál era el clima social en su país tuvo una experiencia de primera mano el pasado martes 27 de febrero. Mientras recorría las obras de un complejo de viviendas sociales en la ciudad de Buenos Aires, un albañil se acercó de pronto al Presidente para reclamarle por la difícil situación económica por la que atraviesan él y sus compañeros. “Soy un laburante, vivo día a día, todos los días a las cinco de mañana me levanto.” “No me importa el gobierno pasado, haga algo usted ahora”, le repitió el trabajador, mientras falto de toda respuesta a la demanda Macri se limitó a repetir mecánicamente: “lo sé, lo sé.”

Es que la economía argentina en plena recesión desde hace más de un año no cesa en su caída afectando el nivel de vida de la población. Los datos estadísticos son realmente alarmantes.

El PBI per cápita retrocedió 3% el año pasado y se situó a niveles del año 2008.

Desde el restablecimiento de la democracia en diciembre de 1983, según el economista Federico Moll, de la consultora Ecolatina, solo cuatro presidentes argentinos finalizaron su mandato con un PBI per cápita superior al inicio de su gestión: Carlos Menem (1989 -1995); Menem (1995 – 1999); Néstor Kirchner (2003 – 2007) y Cristina Kirchner (2007 – 2011).

Mientras que con Raúl Alfonsín (1983 – 1989) descendió 5%; con Fernando de la Rúa (1999 – 2001) bajo 7%; con Eduardo Duhalde (2011 – 2015) bajó 3% y con Mauricio Macri hasta ahora descendió 5%.

Según la consultora económica Ecolatina -fundada por el economista y precandidato presidencial peronista Roberto Lavagna-: “La actividad económica en 2018 sufrió la recesión más profunda desde 2009 al caer 2,6%, contracción que dejará un arrastre estadístico negativo en torno al 3% para este año. Comprado con el pico de actividad de la era Macri, en el primer trimestre de 2018, la economía se desplomó 7% en términos desestacionalizados para volver a niveles de 2010.”

En 2018 la ventas minoristas relevadas por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa cayeron 10%; el Índice de Confianza del Consumidor, estimado por la prestigiosa Universidad Torcuato Di Tella, descendió un 27%, la producción automotriz se contrajo más del 30% y el Índice Construya -elaborado en forma privada por las once industrias líderes de la construcción- que mide la actividad del sector descendió un 20%.

Por la recesión, que se acentuó en los últimos meses de 2018, el número de trabajadores registrados se redujo en 191.300 personas. De 12.387.200 ocupados en diciembre de 2017 descendió a 12.195.900 en diciembre de 2018, de acuerdo con datos suministrados por el Ministerio de la Producción y el Trabajo.

A su vez, en promedio, los salarios de los trabajadores privados tuvieron un alza interanual de 34% frente a una inflación de 47,6%. En consecuencia, el poder de compra de los salarios se deterioró 9,2%. Pero la mitad de esos asalariados formales sufrieron un deterioro real mayor del 10%.

Según un relevamiento efectuado por la ONG “Defendamos Buenos Aires” en 35 barrios de la ciudad porteña y en 34 municipios de la provincia de Buenos Aires, tan sólo en enero de 2019, cerraron 2.536 locales comerciales.

Mientras que la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa y la Federación de Cámaras y Centros Comerciales de la República Argentina (Fedecámaras) estiman que, desde que comenzó el gobierno de Mauricio Macri, unos 25.000 locales comerciales y 6.000 pequeñas y medianas empresas, en todo el país, cerraron sus puertas.

La Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) que en 2015 agrupaba a 120.000 comercios minoristas de proximidad, último eslabón de las cadenas de valor que conectan con el consumo, en lo que va del gobierno de Macri se perdieron 28.000 locales. Además, debido a la suba de los costos (mayores impuestos, incremento en el valor de las locaciones y de las tarifas de electricidad) pasaron a instalaciones domiciliarias precarias en garajes o habitaciones, transformándose en 15.000 “kioscos ventana”.

La relación del peso con el dólar que, en diciembre de 2015, era al cambio oficial de diez pesos por dólar y en el mercado paralelo e ilegal llegaba a los quince pesos por dólar, actualmente cotiza a cuarenta pesos por dólar.

La inflación oficialmente reconocida por el Instituto de Estadísticas y Censos fue del 47,6% en 2018 y en los dos primeros meses de 2019 se sumó otro 7%. El gobierno ante la falta de financiación privada debió acordar con el FMI un préstamo por 57.600 millones de dólares que elevó la deuda externa del país a 153.000 millones.

Frente a este calamitoso cuadro económico el presidente Macri, que aspira a ser reelecto en octubre de este año, argumenta calmadamente que esta construyendo una “economía más ordenada y sana. Estamos avanzando hacia el déficit cero, el Banco Central ya no financia al Tesoro y tenemos un tipo de cambio competitivo y estable, con superávit comercial en los últimos meses. Ese es el camino para reducir la inflación de manera sostenible y gradual”.

Aunque los únicos logros concretos económicos que puede exhibir de su mandato es haber terminado con el “cepo cambiario” que impedía a los argentinos cambiar sus pesos por dólares, el haber realizado 3.400 obras públicas y que están en marcha otras 2.400, que se sumaron 817.000 personas a la red de agua potable y que otros 1.500.000 argentinos ahora cuentan con cloacas.

Además, que en el Índice de Transparencia, en tres años, la Argentina pasó del puesto 107 a 85. Aunque no logró aprobar la Ley de Extinción de Dominio que permitiría al Estado recuperar los bienes en manos de exfuncionarios públicos que se enriquecieron injustificadamente como producto de la corrupción.

Muy poca cosa para pedir el voto de los argentinos que mes a mes son golpeados por los incrementos de los servicios públicos (la tarifa del gas, por ejemplo, en momentos en que se avecinan los fríos se elevó un 30%), aumentos en el transporte público, en el precio del combustible, etc., mientras la recesión los deja sin medios para ganarse la vida.

Aunque algunos altos funcionarios poco prudentes, en la Casa Rosada, se han ufanado de haber realizado el mayor “ajuste económico” de la historia argentina sin que se produzca un golpe de Estado. Por el momento, parece que sólo la resignación ante la falta de una alternativa mejor mantiene la paz social en Argentina.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de La Hora Digital

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.