lahoradigital.com

#YoVoyAl8M

Compromiso y desasosiego de la fotógrafa Isabel Muñoz
Ampliar
(Foto: Europa Press)

Compromiso y desasosiego de la fotógrafa Isabel Muñoz

viernes 01 de marzo de 2019, 12:42h
Isabel Muñoz hace una propuesta en Arco que emociona, mientras rompe con los iconos y con una determinada idea de la belleza.
Compromiso y desasosiego de la fotógrafa Isabel Muñoz
Ampliar

Isabel Muñoz sabe perfectamente lo que lleva dentro: compromiso sociopolítico, desasosiego y armonía. Es grande y humilde, frágil y dura. Es una gran fotógrafa.

En las instantáneas de Muñoz no hay monstruos, solo aparece gente detenida bajo su atenta mirada, la misma que al otro lado del objetivo, trata de enfocar lo más profundo de su condición. Y salta a la vista en el Stand de su propuesta para Arco. En la entrada a la caja oscura de su instalación, hace cola un público curioso y conocedor de la artista. Ella, en todo momento, despeja nuestras dudas, mientras se deja fotografiar y abrazar y su bailarín muestra su cuerpo, con coreografías sobre el desastre, la muerte y el renacimiento, en alusión al cambio climático y a la interacción humana con el planeta.

La propuesta de Isabel Muñoz para ARCO 2019 se mueve en torno a una de las culturas más antiguas y espirituales de nuestro tiempo, la japonesa. El butoh es una puesta en escena espiritual que nació tras los horrores de la bomba atómica de la mano de Hijikata y Kazuo Ohno y que retoma el dolor, provocado en Japón, tras la segunda Guerra Mundial. Los catárticos movimientos de un bailarín aúnan actuación y danza, desasosiego y armonía, sufrimiento y belleza, dolor y muerte. La artista supo fijar su mirada y la cámara frente a un cuerpo que busca la plenitud a través del movimiento y la voz, de la expresión libre. Se podría asegurar al verlo, que es la transcripción carnal de un compromiso sociopolítico. Le pregunto sobre lo que pretende y me dice que “con estas obras que ahora presenta en Arco, trata de romper con los iconos y con una determinada idea de la belleza”. Y seguimos conversando con la creadora que, desde su propia fragilidad, ve su trabajo es una especie de radar, porque hace una siempre una búsqueda global, la del ser humano en general, pero también la de un territorio, el mundo.

Para la Premio Nacional de fotografía, cada instantánea tiene su propia historia. En su ultima gran muestra instalada en Tabacalera estaban las jóvenes indias del tercer sexo, que encontraron en su estudio una burbuja temporal donde evadirse de sus problemas; estaban también las transexuales de Brasil cuya belleza ambigua subraya y estaban los jóvenes mexicanos descontentos con su vida y su entorno, que transforman su cuerpo, tatuándolo hasta las cuencas de los ojos, para dotarse de una nueva identidad y asociarse a tribus donde encontrar apoyo, reinventándose. Allí Isabel Muñoz se supo acercar a Los Maras. Mujer valiente.

Después de ver innumerables obras en Arco mi retina me vuelva a mostrar las obras de Muñoz, no solo las del bailarín japonés, sino las de los cuerpos emparejados en el agua, ahogándose o salvándose. Aquí Muñoz no solo subraya la belleza del cuerpo, sino su complejidad, en constante juego de complementarios entre lo masculino y lo femenino, la luz y la oscuridad, el blanco y el negro. Todas estas ultimas obras expuestas en los muros del stand, son platinotipias, impresiones en platino que constituyen una de las expresiones más antiguas y artesanales del arte fotográfico que domina. Una auténtica joya.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de La Hora Digital

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.