lahoradigital.com
Principios vendo y para mí no tengo
Ampliar

Principios vendo y para mí no tengo

sábado 05 de enero de 2019, 13:30h
El PSOE ha sido el partido más votado en las elecciones del día 2 de diciembre pasado en Andalucía, pero los partidos de derecha, PP, Cs, y VOX, andan negociando para hacerse entre todos con el Gobierno de la comunidad autónoma, aunque para eso se desdigan de lo que siempre han afirmado, que gobierne el partido más votado.

Las negociaciones, las que conocemos, están poniendo de manifiesto algunas cuestiones que quiero señalar, pero quiero dejar sentado que creo que estamos ante una teatralización y que los acuerdos los tienen atados y bien atados. En perjuicio de las políticas de igualdad resultando perjudicadas las mujeres, quienes, una vez más, somos utilizadas como moneda de cambio por los hombres para acceder al poder.

El partido de la extrema derecha, VOX, cuyo nombre no volveré a repetir, está poniendo en aprietos a sus socios PP y Ciudadanos, al exigirles determinadas condiciones para prestarles su apoyo, como partido bisagra que es en Andalucía, que, de aceptarlas los otros dos partidos, supondría ir contra sus propios actos, contra normas internacionales adoptadas en materia de lucha contra la violencia machista contenidas en convenios suscritos por el estado español y contra la doctrina de nuestro propio Tribunal Constitucional.

Hay que decir que por el momento el PP ya ha renunciado al que decía ser un gran principio suyo, el de que gobierne el partido más votado; ahora defiende todo lo contrario, sin necesidad de mayor argumentación. Salero. De manera que no me extrañará que, yendo asimismo contra sus propios actos, acepte como así parece otras condiciones de sus socios de la extrema derecha, que supongan desdecirse.

También hay que señalar que Ciudadanos, que decía que iba a ser el adalid de la lucha contra la corrupción, pacta tranquilamente con el PP, un partido corrupto desde su médula. Salero igualmente.

El partido de extrema derecha, minoritario pero decisivo para formar gobierno, tiene un ideario xenófobo y machista recalcitrante, que conocemos desde hace años y aprovecha su situación decisiva para formar un gobierno de derechas para exigir a sus socios, como petición principal –conocida-, la derogación de la ley de medidas de Prevención y Protección Integral contra la violencia de género de Andalucía, una de las más avanzadas de todo el país, ley que fue votada favorablemente por el PP; ese sería el primer paso para, caso de gobernar a nivel estatal, plantear la derogación de nuestra Ley Integral contra la violencia de género.

Ya vemos que el PP está dispuesto a renunciar a todo lo que sea necesario, incluidos sus principios si le queda alguno, con tal de que el Sr. Moreno sea presidente de la Junta de Andalucía, ¡quien se lo iba a decir a él! Y rápidamente ha hecho el ofrecimiento de dar ayudas a hombres por violencia doméstica.

No salgo de mi estupor.

No se confunde el PP. No confunde la violencia de género, la que se produce por el hombre hacia la mujer como consecuencia de la relación de pareja, con la violencia doméstica, la que tiene lugar entre otros miembros del entorno familiar: de padres a hijos/as, de hijos a padres, entre hermanos y también de mujeres hacia hombres, que en porcentaje del 10% frente al 90% de hombres a mujeres, según el CGPJ, también se producen. No es un error del PP hacer esta propuesta, sino que es el inicio de una política dirigida a suprimir los avances de la sociedad durante muchos años para combatir la violencia machista, que tuvo su punto de inflexión con la aprobación de la Ley 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de protección integral contra la violencia de género, reforzada por el Pacto de Estado contra la violencia de género, suscrito en el mes de septiembre de 2017, ambos votados favorablemente por el PP.

La petición de VOX significa desnaturalizar la Ley Integral; restar importancia a la gravedad de la violencia machista que solo este año, siendo el que menos mujeres asesinadas hemos tenido, ha habido 47; supone tratar igual a los desiguales, contrariando la doctrina constitucional y es en definitiva una mofa del sufrimiento y el dolor de muchas mujeres y sus hijos e hijas y de las políticas de igualdad. Y también me produce estupor que PP y Cs entren al trapo haciendo contraofertas que suponen la desnaturalización y frivolización de las medidas contra la violencia de género.

El partido de la derecha extrema ya ha dicho a quien quiera escuchar que quiere terminar con “la ideología de género”, con “la dictadura de género”, con las denuncias falsas y que quiere generalizar la custodia compartida y el SAP. Todo mitos y mentiras. De ese partido ya conocemos que un eje central de su política consiste en atacar a las mujeres en sus derechos y conquistas conseguidas a lo largo de muchos años de lucha; que su ideal de mujer es la perfecta casada, sumisa y obediente.

Tanto ataque a las mujeres desde el machismo más cavernícola tenemos que interpretarlo en el sentido de que vamos por la buena dirección y que, por lo tanto, sin mirar hacia atrás ni a los lados, tenemos que seguir caminando, a ser posible juntas, andaluzas y mujeres de todo el Estado y los hombres, muchos hombres demócratas que aspiran como nosotras a vivir en una sociedad de personas con los mismos derechos.

La última encuesta del CIS publicada hoy, primera tras las elecciones de Andalucía, da a la extrema derecha una intención de voto del 3.7%, alejado del 11% que ha obtenido en Andalucía. Pero será muy importante que, en las próximas elecciones, cercanas de verdad, acudamos a votar, porque la experiencia de la abstención en Andalucía ha sido nefasta para la izquierda y significativamente para las mujeres y nos jugamos demasiado.

El inminente 8M servirá para demostrar nuestra determinación y nuestra barrera a la derecha centro, derecha derecha y derecha extrema. Las tres, el tridente, nos utilizan a las mujeres como moneda de cambio. Y nos hemos hechos mayores para aguantarlo.

Las mujeres hemos sufrido y luchado durante demasiados años para conseguir la igualdad formal. Ahora andamos en conseguir la igualdad real y en pararles los pies a los hombres violentos. Tenemos mucho que hacer. No nos molesten más.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Foro asociado a esta noticia:

  • Principios vendo y para mí no tengo

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    3017 | Aurora Rubio - 05/01/2019 @ 22:13:37 (GMT)
    Es un excelente artículo de Altamira Gonzalo. Más claro no puede hablar, deja al descubierto la hipocresía y la falta de valores de la derecha y especialmente del PP, aunque también de ciudadanos. Me ha gustado ya que mucha gente cree que los que han votado a la extrema derecha lo hicieron sin saber lo que votaban. Sabían lo que votaban, igual que el PP ya no tiene ningun complejo en hacer como suyos muchos de los argumentos, que hace unos años, con Rajoy y Soraya Sainza de Santamaría, o Garçia Margallo y gente más democráta, no hubieran aceptado de ninguna de las maneras. Me gusta mucho la claridad con la que se plantean los argumentos en este digital. Gracias por escribir tan claro

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de La Hora Digital

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.