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26 de octubre de 2020, 11:15:10
Opinión


La Patria para quien la trabaja

Por Cristina Narbona

Asistimos en estas últimas horas, anteriores a la segunda votación para la investidura del presidente del gobierno, a un crescendo de amenazas, descalificaciones, convocatorias de manifestaciones, informaciones falsas...todo ello para impedir que triunfe una mayoría parlamentaria absolutamente legítima.


La derecha española - cada vez menos homologable con otras formaciones políticas conservadoras de países de nuestro entorno, a causa de la creciente influencia aqui de la extrema derecha -, ha demostrado ya en numerosas ocasiones que no acepta ningún resultado de las urnas que no les garantice el poder. La patria es suya, a modo de finca heredada por derecho divino.

Viví en primera persona la miserable reacción del Partido Popular en 2004, cuando Zapatero ganó las elecciones generales, y el PP decidió atribuir esta victoria nada menos que a la "autoría intelectual” del terrible atentado de Atocha, supuestamente organizado por ETA.

Viví en primera persona la miserable reacción del Partido Popular en 2004, cuando Zapatero ganó las elecciones generales, y el PP decidió atribuir esta victoria nada menos que a la “autoría intelectual” del terrible atentado de Atocha, supuestamente organizado por ETA o en cualquier caso por terroristas interesados en desalojar del gobierno al PP. Han pasado muchos años, pero todavía esta inaudita teoría reaparece de vez en cuando, en la prensa más cavernícola que sigue exigiendo “que se sepa toda la verdad”, cuestionando así el prolijo trabajo desarrollado por policías y jueces...
Compartí con Carmen Calvo responsabilidad en el primer gobierno de Zapatero. Y como nos sentábamos juntas (lo que me permitió disfrutar de muchos momentos interesantes e incluso divertidos), juntas escuchamos desde el banco azul en el Congreso las barbaridades proferidas por los diputados del PP justo dentrás de nosotras.

Compartí con Carmen Calvo responsabilidad en el gobierno de Zapatero y juntas escuchamos, desde el banco azul en el Congreso, las barbaridades proferidas por diputados del PP. Literalmente nos dijeron que "teíamos el culo encima de doscientos cadáveres".

El primer día nos dijeron, literalmente, que teníamos el culo encima de doscientos cadaveres. Y con expresiones variadas, siguieron durante toda la legislatura cuestionando la legitimidad de nuestro gobierno.
Algunos ministros conservadores, de otros países europeos, a los que tuve ocasión de comentarles semejante actitud, no daban crédito.Como ahora tampoco dan crédito, en los partidos de centro derecha y liberales de nuestro entorno, al comprobar que sus homólogos españoles gobiernan en ayuntamientos y en Comunidades Autónomas con la extrema derecha, incorporando gradualmente en sus discursos y en sus decisiones los planteamientos de Vox.
Y ahora la derecha y la ultraderecha llaman a los ciudadanos a defender la unidad de España, la Constitución, la Patria... No les conocemos defensa más ardiente de la Constitución que la relativa a la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Pero nuestra Carta Magna establece la obligación de los poderes públicos de preservar derechos y libertades de los ciudadanos. Es lo que hará un gobierno progresista, liderado por el partido que más ha desarrollado lo establecido en nuestra Constitución. Así que la patria, para quien se la trabaja.

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