Edición testing
3 de junio de 2020, 8:30:25
Opinión


La resistencia cultural

Por Lola Vega

Recorrer algunos municipios de la Comunidad de Madrid se convierte a veces en un regalo, un deporte cultural que empezó en Fuenlabrada, acudiendo a dos inesperadas exposiciones que el Centro de Arte Tomás y Valiente programó en torno a la pintora valenciana Soledad Sevilla y a la portuguesa Paula Rego. No muy lejos de allí se encuentra el pequeño municipio de Moraleja de En medio, que nos sorprendió al programar en el Centro Cultural el Cerro “El sol brillará”, un musical interpretado por pequeños actores entre 5 y 12 años, de la mano de unos actores adultos más experimentados. Todos ellos forman parte del Teatro Musical Sueña dirigido por María Marqués. quien afronta este cometido desde hace años, con empuje solidario y artístico. Buenas noticias cómo estas nos llevan a apoyar esta especie de resistencia cultural en el ámbito local.


María, nos comenta que Calderón de la Barca le abrió los ojos y dice, al unísono imaginario con el escritor, que la vida es sueño, una ilusión, una sombra, una ficción y que por eso lanzó este Teatro Musical Sueña, pensando que el mayor bien puede ser pequeño y que los sueños se pueden transformar en realidades.

La compañía, formada por aficionados pero grandes actores (hoy en día muy pocos se pueden dedicar exclusivamente a las tablas) subsiste en Moraleja de Enmedio, no confundir con La Moraleja. Hay moralejas que tienen nombres y otras apellido, claro… Este, como otros muchos municipios, promueve la cultura y la igualdad con mayúsculas, algo que se empieza a echar de menos en la Comunidad de Madrid

Por otra parte, están las personas cómo María Marqués que adapta, con escasos medios y apoyo municipal, obras musicales cómo “Mamma Mía” (“La Madre de la Novia”), “Grease” (“La Fuerza de la Brillantina”) y su versión de “Annie” (“El Sol Brillará”). En esta última, cómo en las anteriores obras, ha sabido recrear dignamente la atmósfera perfecta para cada escena, utilizando de fondo enormes fotografías cambiantes, llevándonos de la mano a localizaciones tanto interiores como exteriores: orfanato, mansión, escenas callejeras… Annie, interpretada por una diminuta Leyre Garcia Lopez, vive en la institución que dirige la malvada señorita Kaningan, una cruel institutriz que maltrata a los pequeños y traviesos huérfanos, que forman un grupo solidario y resistente de amigos que se apoyan entre sí. Todos cantan y bailan estupendamente, destacando lógicamente Leyre, junto con otros actores cómo la propia María.

María --ciudadana, directora, coreógrafa y actriz-- solo pide, a quien sepa escuchar, poder hacerse un hueco en los teatros o centros culturales de los demás municipios de la Comunidad, para trasladar a todos su mensaje teatral de solidaridad, alegría y optimismo, con coreografías, voces y vestuario propios. Su próximo espectáculo musical tendrá que ver con la intrahistoria de los festivales de Eurovisión y si la recaudación de El Sol brillará fue para la Cruz Roja, esta irá destinada a la Fundación Sandra Ibarra contra el cáncer. En tiempos tan insolidarios, Teatro Musical Sueña nos da una auténtica lección de vida.

¿Quién se anima? ¿Quien apoya la resistencia cultural?

La Hora Digital.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  lahoradigital.com