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17 de noviembre de 2019, 4:34:54
Opinión


El imperio de la mentira o "con estos políticos España no avanza"

Por Iñaki Xabier Vélez Domingo

Me asombra, cada día más, como la doctrina goebbeliana de propaganda, de desinformación y manipulación de las masas ha calado tanto en la forma de hacer política en España, sobre todo en la utilización de unos de sus 11 principios, el principio de orquestación: “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”.


De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.
A continuación voy a intentar desmontar de la forma más sencilla posible algunas de las falsas afirmaciones, que no por mucho que se repitan como si fueran dogmas de fe, dejan de ser mentiras, burdas mentiras.
-España no es un estado democrático:
Falso, incluso yo a veces soy muy crítico con nuestro modelo de democracia consensuado durante la transición. Cierto, nuestra democracia es mejorable, como todas, pero basta que hayáis viajados y observado el nivel de libertad de los ciudadanos de cualquier otro país, incluyendo los más avanzados del mundo, para daros cuenta que somos una verdadera democracia, de hecho se nos considera una de las pocas democracias plenas que existen en el mundo.
-España no respeta los derechos humanos:
Otra afirmación falsa, lo que no implica que a veces, como en el resto de democracias modernas se descubran casos puntuales en los que se hayan conculcado estos derechos. Los residentes extranjeros en España se asombran mucho al escuchar a algunos españoles cuando afirman que en nuestro país no se respetan estos derechos comparando nuestro modelo de sociedad con sus países de origen. Literalmente, alucinan…….
-En España no existe la separación de poderes:
Otra falsedad, es evidente que el poder ejecutivo no juzga, para bien o para mal, podría poner múltiples ejemplos de sentencias judiciales que según en qué sentido hayan sido dictadas por los diferentes estamentos judiciales son del agrado o no de los encausados. Nos gusten o no debemos acatarlas. Es bastante cómico escuchar las diferentes opiniones de los políticos de todos los pelajes en función de que las sentencias les den la razón o se la quiten. Si el tribunal me da la razón, es democrático e independiente, pero si no me la da, entonces obviamente, diremos que no es independiente y está al dictado del poder ejecutivo, o de los diferentes lobbies socioeconómicos que intentan defender sus propios intereses. Es increíble como los españoles somos capaces de subestimar el nivel democrático de nuestras instituciones. Solo los que tenemos ya cierta edad, y no tenemos memoria selectiva, sabemos de lo que hablamos.
-Los catalanes son un pueblo oprimido ya que en España no se respetan los derechos de las diferentes realidades étnicas y culturales que la conforman.

Otra gran mentira, la estructura territorial española basada en el Estado Autonómico se considera como una de las formas más eficientes de descentralización y de autogobierno, y de hecho, Euskadi, Navarra y, también Cataluña, sí, tienen el mayor grado de autogobierno de cualquier territorio no independiente de todos los países del mundo. Nuestro Estado de las autonomías es un ejemplo a seguir por el resto del mundo. Cuantos pueblos oprimidos y en guerra darían cualquier cosa para tener el grado de autodeterminación, de desarrollo social y económico y convivencia pacífica de cualquiera de las Autonomías españolas.
-Las diferentes nacionalidades que existen en el Estado Español tienen derecho a la autodeterminación.

Otra afirmación totalmente falsa, nos guste o no. Primero, este supuesto derecho fundamental no está recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, segundo la mayoría de los países, y organizaciones internacionales como la ONU afirman que este derecho solo se puede aplicar a territorios sin autogobierno y que tengan motivos por ser consideradas colonias. Evidentemente, no es el caso de ningún territorio del Estado Español, ni siquiera Ceuta y Melilla, aunque si lo tiene Gibraltar que sí es una colonia.

-Los independentistas catalanes son mayoría.

Otra gran falacia, cierto es que más o menos la mitad de los catalanes estarían dispuestos a crear un estado nuevo e independiente pero algunos solo lo harían si este nuevo modelo de convivencia mejorara sus condiciones de vida, cosa que es bastante incierta, pero significa además, que la otra mitad no quiere la independencia. Es un tema complicado, cierto, pero nadie puede afirmar que la mayoría de los catalanes quiera la independencia.
Mentiras, mentiras y más mentiras. Mentiras para intoxicar, mentiras para desinformar, mentiras para manipular.
El imperio de las mentiras avanza a pasos agigantados, pero aún podemos resistir, utiliza el sentido común, contrasta todas las afirmaciones dogmáticas que escuches. Somos cuídanos libres, tenemos más acceso a la información que nunca, utilízala con responsabilidad y sentido común. Busquemos el bien común basado en las leyes y en las verdades, las primeras se pueden cambiar cuando no son justas, las segundas no. Y sobre todo no te dejes engañar. Tres políticos irresponsables y sin experiencia en la gestión del Estado, han bloqueado por su ambición personal y partidista, la formación de un Gobierno que ganó las elecciones. Vuelve a votar y esta vez, aplica el sentido común y no dejes ningún resquicio para que te engañen y te "cuelen a la extrema derecha en el Gobierno de la nación"

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