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22 de septiembre de 2019, 10:34:00
Igualdad


Un hombre arroja a las vías del tren a una madre y a su hijo en Fráncfort

Por Elsa Zelaya

Alemania despertaba el pasado lunes con un crimen atroz, que ha dejado conmocionado a todo el país. Sobre las 10 de la mañana, un hombre de 40 años arrojaba a una madre y a un niño de 8 años a la vía del tren de alta velocidad en la estación central de Francfort. El niño murió arrollado por el tren, la madre, en cambio, logró salvarse. Sin embargo, la tragedia ha sido utilizada por la extrema derecha para exigir el freno a la entrada de refugiados, ya que A. es de origen eritreo.


Al parecer, el presunto asesino, de origen eritreo, habría intentado también empujar hacia las vías del tren de alta velocidad a una mujer de 78 años de edad, que logró finalmente zafarse, según los testigos presentes en el momento del suceso. Pese a que el sospechoso huyó de la escena del crimen, varias personas le cortaron el paso, siendo arrestado por la policía de Francfort conocida como la capital financiera de Alemania. Precisamente en esta cosmopolita ciudad, es donde resulta más difícil encontrar un alemán por las inmediaciones de la Estación Central. En esa zona se agrupan establecimientos y locales de todas las nacionalidades del mundo, inmigrantes de todas partes están perfectamente integrados. Este suceso ha sido tomado como excusa para icentivar el movimiento ultra y xenófobo que está creciendo en Alemania en los últimos años.

El ministro del Interior, Horst Seehofer, ha interrumpido sus vacaciones y ha convocado un gabinete de crisis en Berlín. "Se trata de un asesinato a sangre fría", reconocía frente a los medios de comunicación, apuntando a que el presunto asesino es padre de tres hijos y de origen eritreo.

Tal y como ha señalado Seehofer, llegó a Suiza en 2006 y dos años más tarde obtuvo asilo, convirtiéndose en "un ejemplo de integración", como señaló la policía. De hecho, hasta el pasado mes de enero tuvo un trabajo fijo, aunque se le buscaba desde el pasado jueves después de encerrar a su familia en su casa y de amenazar a una vecina con un cuchillo, para después darse a la fuga.

La policía de Zúrich compareció también el martes ante la prensa y explicó que A. se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico y que no habían hallado "indicios de una motivación ideológica".

Por el momento, la Fiscalía de Fráncfort ha acusado al sospechoso de homicidio en el caso del menor y de dos intentos de homicidio en el caso de la madre y de la otra mujer atacada en el andén siete de la estación central.

Una portavoz de la Fiscalía indicó que no se habían encontrado restos de alcohol ni de drogas en el cuerpo del agresor y que barajaban la posibilidad de algún trastorno mental.

Cabe recordar que Alemania ha acogido desde el año 2015 a más de un millón de refugiados, exacerbando los ánimos de la extrema derecha en el país, convertida en tercera fuera política en el Parlamento. Ya el lunes, Alternativa por Alemania (AfD) no dudó en utilizar el crimen como herramienta de ataque para exigir un freno a la entrada de inmigrantes: "¿Qué más tiene que pasar? Protejan a los ciudadanos de nuestro país, en lugar de la política ilimitada de acogida", señalaba Alice Weidel.

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