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5 de julio de 2020, 22:52:03
Opinión


Que nadie se resigne al silencio

Por Cristina Narbona

Pretender “disimular” la violencia de género dentro de la violencia intrafamiliar ... no es en absoluto una decisión semántica. Supone un inaceptable intento de ocultar la realidad del machismo todavía imperante, la sangrante realidad de la pervivencia de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres. Los comentarios del portavoz de Vox en el Parlamento andaluz sobre la necesidad de contemplar supuestos “como el maltrato por parte de mujeres alcoholicas a sus hijos “... dice mucho de lo que se pretende trasladar a la opinión pública: las “políticas de género” han distorsionado la imagen de los hombres...


Las palabras hacen visible la realidad; por el contrario, lo que no se nombra no existe. Así deben pensar quienes se empeñan en sustituir “violencia de género” por “violencia intrafamiliar”, hasta convertir esta exigencia - junto con otras no menores- en un pulso que ha condidicionado ,nada más y nada menos, que la aprobación de los Presupuestos de la Junta de Andalucia.

Que nadie crea que los presupuestos de un gobierno son simplemente una decisión técnica para cuadrar ingresos y gastos públicos; se trata de la norma más importante, la que refleja, cada año, las prioridades políticas, y por lo tanto es pura ideología. Por ejemplo, Vox ha conseguido que el gobierno andaluz destine menos recursos de los previstos para actuaciones de reparación a las victimas del franquismo, dentro de la política de “Memoria Historica“, aumentando en cambio el presupuesto para crear el “Programa 1492:Un nuevo mundo”, destinado a promover un mejor conocimiento de la historia ... de la conquista de America.


Una decisión cargada de ideologia, de una ideología que pretender reducir gradualmente los compromisos de la imprescindible “memoria democratica”, tan justificados en un país como el nuestro, en el que la transición pacífica encubrió mucha injusticia, mucho dolor.

Y pretender “disimular” la violencia de género dentro de la violencia intrafamiliar ... no es en absoluto una decisión semántica. Supone un inaceptable intento de ocultar la realidad del machismo todavía imperante, la sangrante realidad de la pervivencia de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres. Los comentarios del portavoz de Vox en el Parlamento andaluz sobre la necesidad de contemplar supuestos “como el maltrato por parte de mujeres alcoholicas a sus hijos “... dice mucho de lo que se pretende trasladar a la opinión pública: las “políticas de género” han distorsionado la imagen de los hombres, convirtiendo a todos ellos en sospechosos de violencia contra las mujeres, que en cambio gozan de impunidad a pesar de ser también capaces de ser violentas incluso con sus hijos...

No cabe engañarse: entre las 34 medidas del acuerdo firmado por PP, Cs y VOX para la aprobación de los presupuestos de la Junta de Andalucia, hay muchas que aparentan responder a demandas ciudadanas -mejoras en las infraestructuras educativas, en las dotaciones para la atención a la dependencia, en la potenciación del medio rural ...- y muchas otras que inciden en la necesidad de garantizar una mayor eficiencia de la Administración, así como la máxima cualificación de los empleados públicos. Nadie puede,en principio, cuestionar la existencia de déficits en estas materias, que el actual gobierno andaluz utiliza como pretexto para reorientar”las políticas autonómicas.


Y sabemos ya que las anunciadas rebajas de impuestos,que van a beneficiar sobre todo a los ciudadanos con ingresos más altos, se traducirán en mayores costes de algunos servicios públicos - por ejemplo de las escuelas infantiles -, acentuando la desigualdad.

Volviendo al inicio,en este acuerdo se incorpora como medida la “revisión de la nomenclatura de transversalidad de género en favor del principio de igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres”. Otro ejercicio de cinismo: la igualdad entre hombres y mujeres, para ser efectiva, requiere precisamente del enfoque de género, dada la evidente desigualdad que afecta a las mujeres en numerosos ámbitos ( salarial,profesional, estereotipos culturales..)

Así que sí, las palabras no son neutras, pueden definir la realidad, o distorsionarla. Por eso, en este momento critico para nuestra democracia - en el que los postulados de la extrema derecha pueden incidir en las instituciones de forma determinante, muy por encima del poder que los ciudadanos han querido otorgarles con su voto, gracias a la aceptación de estos postulados por parte del PP y de Cs - la palabra emerge como una herramienta crucial para poner en evidencia esta deriva. Que nadie se resigne en silencio.

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