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25 de enero de 2021, 12:25:00
Opinión


La Europa nuestra de cada día

Por Isabel Fernández Martín

Comprobar en directo como funciona la Unión Europea me ha reafirmado en mi europeísmo y en la convicción de que hay que hacer real y efectiva la cercanía con Europa. Allí se toman el 70% de las decisiones que influyen en nuestras vidas.


Hace dos años visité el Parlamento Europeo y descubrí que no es un cementerio de elefantes (había mucha gente moviéndose, rápida con energía) y que los que allí estaban no sólo se movían para ir a cobrar un sueldo (muchos eurodiputados y eurodiputadas trabajando en comisiones, asamblea del plenario, reuniones de todos los órganos, gente preocupada y ocupada). Cumplí el principio periodístico de contrastar con las fuentes.

Era noviembre de 2017, un viaje de compañeros y compañeras activistas por Europa del Partido Socialista Europeo organizado por nuestro coordinador Horacio Diez. Fueron tres días de un turismo que no creía que existiera: el turismo político. Turismo porque, como en ese tipo de viajes, conoces nuevas cosas, aprendes mucho de otros y disfrutas creciendo personalmente.

Comprobé que es arduo llegar a acuerdos, que el proceso es lento porque se busca el consenso de 28 países, consenso entre 751 parlamentarios (que representan 512 millones de ciudadanos) que en numerosas reuniones van puliendo las directivas, las leyes para aprobar y que habrá que aplicar en todos y cada uno de los estados miembros.

El comprobar, en directo, como funcionaba la Unión Europea, me reafirmó en mi europeísmo y en la convicción de que hay que hacer real y efectiva la cercanía de Europa. Y la respuesta a esta propuesta de acción, fue inmediata. He vivido muchas campañas electorales en las que, cuando tocaban elecciones europeas, como mucho dos meses antes del día de meter la papeleta, nos empezaban a decir a los ciudadanos que Europa es importante, que allí se toman el 70% de las decisiones que influyen en nuestras vidas.

Me di cuenta, que era noviembre de 2017 no estaba a dos meses de las elecciones y sí a dos años, de las mismas. Tiempo suficiente para ponerse a trabajar y lograr que Europa traspasara los Pirineos y se acercara a nuestros ciudadanos y ciudadanas.

Por mi formación profesional, entendí que si algo lo consideramos cercano es porque lo consideramos creíble, y las noticias publicadas para la mayoría de la ciudadanía, son totalmente creíbles.

Así, fui recogiendo semanalmente noticias de la pagina web del Parlamento Europeo, del Grupo Parlamentario Socialista de España, de medios de comunicación... Noticias que llegaban a mis compañeros de la Agrupación de Rivas-Vaciamadrid por medio del correo semanal que manda la Ejecutiva Municipal y a los compañeros del PES, a los que yo enviaba.

Noticias que no salían en los medios de comunicación, que quedaban olvidadas porque sufrían el efecto de que lo que no se publica no existe. Y existen. Son noticias acerca de acuerdos como la Ley de Accesibilidad, la instalación de wifi en poblaciones rurales, el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización, nuevas reglas europeas para frenar prácticas desleales en la cadena alimentaria...

Al tiempo, con el grupo de Activist Madrid del PES realizábamos los talleres Europa Agrupa en diferentes agrupaciones socialistas, que siempre eran un éxito de afluencia y participación. Es que Europa interesa. Y habían llegado, de nuevo, las elecciones…había que redoblar esfuerzos.

Esta vez ya no me encontraba sólo con la frase de que Europa nos influye mucho, ahora ya tenía la respuesta. En un folleto, recopilé como desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, hay alguna decisión europea que nos influye positivamente y mejora nuestra vida.

Un folleto que se ha podido difundir en distintos municipios, tanto del mundo rural como del mundo urbano y que ha ayudado mucho a comprender Europa y a tomar una decisión de voto progresista.

Es cierto que, en Europa, no todo es positivo. La percepción que llega al ciudadano no es completa y lo que queda es que Europa es lenta, no es operativa, no es justa.

Pienso que no es así, Europa es como es España, como nuestra comunidad, como nuestra ciudad, es un espacio común en donde todo se debe consensuar y eso significa que, si bien no es lo que cada uno buscamos, sin duda, es lo mejor para el conjunto de ciudadanos y ciudadanas europeas.

Estamos a pocos días de votar por Europa, suficientes para informarnos, para tomarnos interés. No vayamos a votar Europa sólo por aprovechar el paseo al colegio electoral a depositar el voto en autonómicas y municipales. Debemos considerarlo, casi al revés, vamos a votar europeas porque es donde se deciden las políticas que marcan a nuestra comunidad y a nuestra ciudad.

Europa ya no esta detrás de los Pirineos, como nos enseñaban a los más mayores, Europa esta en tu vida diaria y en las de los tuyos

Isabel Fernández Martín

Activista por Europa PES

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