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22 de octubre de 2019, 18:35:02
Sociedad


Los fiordos noruegos a vista de crucero

Por Redacción

Para poder disfrutar de unas vacaciones inolvidables es tan importante la naviera elegida como el destino, pero hay lugares que ya de por sí inspiran por su belleza natural y por todo el encanto que reflejan.


No hay duda de que los fiordos noruegos son uno de esos rincones capaces de dejar con la boca abierta a cualquier visitante, amante de la naturaleza o aventurero empedernido que disfruta recorriéndolos por mar.

Los cruceros por los fiordos noruegos son la opción perfecta para descubrir palmo a palmo la grandiosidad de los llamados “guardianes de las tierras de hielo” ya que es navegando como mejor se contemplan los impresionantes paisajes que los rodean.

La mejor época para visitar los fiordos noruegos

Aunque el resto del año siguen teniendo unas vistas espectaculares y visitantes interesados en ellos, lo cierto es que los meses estivales son seguramente el mejor momento del año para verlos de cerca, con días más largos y luminosos y temperaturas mucho más llevaderas con una media de 15º durante el día.

En inverno, por el contrario, las gélidas temperaturas hacen que sean pocos los atrevidos a pasearse por este paraíso natural, pero los que lo hacen tienen la ventaja de encontrarse con precios mucho más económicos y con la posibilidad de poder disfrutar de uno de los fenómenos naturales con más magia: las auroras boreales.

Si preferimos disfrutar del norte de Europa tranquilamente y sin tanta afluencia de turistas, lo mejor es ir justo un mes antes o después de la temporada alta, es decir, mayo o septiembre, donde suele haber un clima moderado.

La maleta ideal para Noruega

No importa que estemos en verano ni que en España nos asamos de calor. Noruega se encuentra mucho más al norte, y eso implica que las condiciones meteorológicas y el clima son algo distintos.

Y pese a que podamos tener 18º por la mañana cuando luce el sol, las temperaturas en los fiordos noruegos son muy inestables, pudiendo perfectamente bajar hasta los 2º al caer la noche.

Así que como no debemos confiarnos, no está de más llevar ropa de abrigo en la maleta, siendo preferible que nos quitemos o pongamos capas de ropa según la sensación térmica de cada momento.

Un polar o un plumas y un jersey serán aliados esenciales, pero también un calzado apto para montaña e impermeable, como unas botas de trekking, si pensamos hacer alguna excursión de senderismo.

Eso también implica calcetines altos con buen grosor, como los de lana, para evitar roces y mantener los pies secos.

Como en verano Noruega cuenta con muchas horas de luz gracias al fenómeno conocido como el sol de medianoche, las gafas de sol son un accesorio básico que no deberías descuidar en tu lista de imprescindibles del equipaje.

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