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18 de julio de 2019, 19:37:43
Opinión


8 de marzo: El feminismo es cosa de todos

Por Diego Ruiz Ruiz

Esta fecha no es una más en el calendario y afortunadamente, cada vez lo es menos. El ocho de marzo desde mil ochocientos cincuenta y siete, significa la lucha de las mujeres por la igualdad en todos los sentidos.


Y es que hay que tener claro que las mujeres como los hombres debemos ser iguales en derechos y en libertades. No podemos consentir que el sexo de un ser humano, marque la vida de nadie porque lo que se debe tener en cuenta es que ante todo y sobre todo, somos seres humanos.

Cada vez son más numerosas las mujeres que son reconocidas en el mundo por destacar en el mundo empresarial, en el mundo de la Política, del deporte, de la música, del arte, de la Ciencia, etc. y eso es algo por lo que debemos sentirnos orgullosos como sociedad pero para nada, podemos sentirnos satisfechos pues en muchas partes del mundo aún hoy, una mujer no sólo no tiene los mismos derechos que los hombres sino que ni siquiera son tenidas en cuenta.

Además de eso, el problema es que estamos viviendo un momento extremadamente difícil y preocupante, puesto que en sociedades que creemos son avanzadas como es la española o la de muchos países de Europa, vemos cómo ahora surgen partidos políticos que ponen en cuestión los derechos de la mujer, llevando a cabo iniciativas de índole machista que no hacen sino reforzar aún más el sentido de la lucha feminista.

En nuestra sociedad (y más en el tiempo que nos ha tocado vivir), debemos ser conscientes de que debemos ser conscientes de que no podemos bajar la guardia ante la lacra del machismo aberrante que acaba con la vida de mujeres a manos de sus parejas o exparejas (776 asesinatos desde 2007 y 8 en lo que llevamos de 2019).

También quiero destacar la importancia que tiene el uso del lenguaje y es que deberíamos exigir que hasta eso, cambie porque una mujer no muere a manos de su marido, pareja o novio. No. Esa mujer ha sido asesinada. Así de claro y a la vez, triste.

Ya que estamos hablando del uso del lenguaje, me parece terrible frases tales como: “la maté porque la quería” porque eso, me lleva a pensar que en realidad no la quería porque si lo hubiese hecho, no habría tomado esa aberrante decisión que sólo un ser despreciable y sin alma puede llevar a cabo.

Hemos de dejar atrás la imagen de la mujer ama de casa, sumisa, entregada y abnegada. La mujer de hoy debe tener un trabajo y salario justo e igual al del hombre (a igual trabajo, igual sueldo). También, debemos desterrar de una vez por todas eso de que las tareas de casa sólo deben realizarlas ellas. También nosotros debemos ser responsables de las labores del hogar.

Por eso, hemos de manifestarnos en las calles todas las veces que haga falta sí, pero también debemos dar ejemplo con nuestras acciones en el día a día, para que por ejemplo, el cuidado de los hijos sea algo compartido, las tareas de los niños y sentirnos responsable de la educación de ellos, también.

Por esta razón, y ante la aparición de partidos políticos que quieren atacar la normal convivencia de la sociedad, debemos actuar en las calles, en las plazas, en los pueblos y en las ciudades. Debemos trabajar por concienciar a la gente en el día a día de la importancia que la mujer tiene y merece tener en nuestra sociedad. Por eso, hay que actuar todos los días y hacer que el ocho de marzo sea algo cotidiano, un movimiento que no se quede sólo en un día puesto que ser feminista es algo que debe estar en la sociedad siempre y no en un solo momento.

Debemos exigir cambios en la legislación para que las mujeres del mundo puedan vivir y desarrollarse en igualdad de oportunidades estén donde estén y vivan donde vivan. Por ello, es fundamental la formación en ciudades y pueblos destacando por tanto también, el trascendental papel que juega la mujer rural.

También considero imprescindible llamar a la movilización de todas las mujeres de España de cara a los comicios electorales que en los próximos meses tendremos en nuestro país. Y es que debemos tener presentes a tantas mujeres que perdieron su vida porque hoy podamos ver cómo una mujer tiene la posibilidad de depositar en una urna la papeleta de un partido político. Por eso, hoy más que nunca debemos tener presente en nuestra memoria a mujeres como Clara Campoamor y tantas políticas del siglo XX y XXI que han hecho posible que hoy tengamos organismos tales como las direcciones generales de la mujer, los institutos de la mujer e incluso un ministerio de Igualdad que han hecho posible leyes contra la violencia de género y a favor de la igualdad de trato.

Por eso, hemos de poner en valor los logros obtenidos hasta día de hoy por las mujeres que debe servirnos a todos para seguir luchando porque las mujeres consigan la real igualdad que merecen y para ello, necesitamos la implicación de los hombres y lo escribe alguien que muchas veces, por ejemplo tiene mayoría de compañeras de trabajo sobre las cuales sólo puedo decir que estoy realmente orgulloso del trabajo enorme que realizan cada día.

Es por esta razón que para terminar, me siento en el deber de agradecer a las mujeres todo lo que hacen porque si hay algo que tengo claro, es que ante todo y por encima de todo, y no sólo el ocho de marzo sino todos los días es que las mujeres son imprescindibles, fundamentales y NECESARIAS.

Por eso, sólo puedo deciros que muchos hombres tenemos palabras de elogio hacia vosotras (madre, hermana, abuela, hija, nieta, sobrina, amiga, compañera, esposa…) porque sin vuestra existencia, sencillamente no existiríamos ni tampoco sabríamos el sentido de la vida porque vivir sin vosotras simplemente resultaría imposible.

Feliz ocho de marzo, mujeres del mundo.

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