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22 de noviembre de 2019, 17:28:34
Sociedad


Desmantelado un grupo que estafó seis millones de euros en pensiones de personas fallecidas

Por Adriana Rocha

La Policía Nacional, con la colaboración de la Secretaría de Estado de la Seguridad Social, desmantela un fraude de casi 6.000.000 euros mediante el cobro indebido de pensiones de personas fallecidas. 9 de las 46 personas identificadas han sido arrestadas en 10 comunidades autónomas como responsables de 53 delitos de fraude a la SS, documentación falsa, estafa y apropiación indebida. Familiares y amigos de los fallecidos ocultaban la muerte del pensionista para hacerse con el dinero, mediante la falsificación del certificado de Fe de vida y estado y hasta falsificando la firma del difunto.Durante casi 20 años, un implicado cobró las prestaciones ilícitamente haciéndose pasar por un nonagenario, aprovechando sus características físicas similares, utilizando la vestimenta típica de un señor mayor y utilizando, incluso, un andador que reforzara el disfraz.


La operación ha sido llevada a cabo por Agentes de la Sección de Investigación de la SS incardinada en la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, en colaboración con la Secretaría de Estado de la Seguridad Social. El dispositivo al recibir varias denuncias desde diferentes puntos de la geografía española, en el que la Tesorería General de la SS era informada de posibles fraudes. Lo primero que se averiguó fue que eran familiares, amistades o hasta compañeros de vivienda quienes seguían haciéndose pasar por el difunto para cobrar ilegalmente su pensión.

Avanzada la investigación, se localizaron casos similares en 17 provincias del territorio español, y la cuantía defraudada se elevaba hasta casi los 6.000.000 de euros en total.

Pese a hacer uso de ese dinero, los identificados solían excusarse en que desconocían el abono o en necesidades económicas para la subsistencia personal o familiar y la creencia de que, una vez el banco solventara el fraude de los últimos 4 años, era lícito el disfrute del dinero acumulado en los años posteriores.

El modus operandi era similar en casi todos los casos: hacer creer a la Administración que el difunto seguía vivo mediante argucias para acabar cobrando sus ingresos de manera regular. Usurpar la identidad, usar la tarjeta de crédito o débito a nombre de los supuestos pensionistas hasta que caducara y ocultar la muerte alegando que el anciano en cuestión vivía fuera eran las praxis más extendidas. También mentían a sus más allegados sobre la procedencia de ese dinero extra, para no ser descubiertos en su entorno.

ALGUNOS CASOS

El albacetense caso del empleado de una entidad bancaria -donde se ubicaba la cuenta de un familiar- que llegó a cobrar casi 10.000 euros es un ejemplo. Durante 14 años -desde la muerte del pensionista hasta el año pasado-, realizó reintegros en efectivo aprovechando su posición. Otro sonado caso es el de una pensionista ucraniana a quien se le abonaron indebidamente casi 100.000 euros. La alarma saltó cuando los agentes detectaron 209 compras al analizar los movimientos bancarios, una vez la pensionista ya había fallecido. La tarjeta bancaria de la señora había sido robada y estaba siendo compartida por varias personas.

El caso de otro hombre que había muerto en Málaga en 1999 estaba siendo investigado, pero la identificación de los familiares que habían llevado a cabo las irregularidades fue sencilla ya que solo se tuvo que analizar la información bancaria. En ella, se reflejaban diversos traspasos posteriores a su fallecimiento.

Para seguir cobrando la pensión, aprovechaban el parecido físico de uno de ellos, que completaba el disfraz con vestimenta de persona mayor y un andador que reforzara la interpretación.

Los agentes realizaron informes patrimoniales de las personas implicadas con el fin de que la SS solicite el embargo de los bienes materiales que considere pertinentes o en su caso que el juzgado que entienda de cada una de las causas pueda utilizarlos con el fin de cubrir las responsabilidades generadas.

En la actualidad, las nuevas tecnologías permiten a la SS la interconexión telemática entre administraciones, así que se realizan constantes controles de la fe de vida de los beneficiarios de prestaciones periódicas. Las comprobaciones son en tiempo real, lo que dificulta nuevos casos de fraude por el cobro indebido de pensiones de personas que ya han fallecido.
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